De cómo las escuelas matan la creatividad. ¿O no?
Después de algún tiempo sin escribir, no podía volver así no más..
Que lo disfruten.
http://video.google.com/videoplay?docid=-9133846744370459335
Javier Martínez Herold
Licenciado en Filosofía, realizó también estudios en el campo del Derecho y las Comunicaciones. Es Consultor de Empresas en el ámbito organizacional, académico, investigador y Consejero de Giro País.
Después de algún tiempo sin escribir, no podía volver así no más..
Que lo disfruten.
http://video.google.com/videoplay?docid=-9133846744370459335Sabes que el día dura lo mismo para todos, y también que hay personas más diestras que otras en administrarlo.
Cumples tus obligaciones y haces nuevos compromisos, teniendo en mente que pronto vas a juntarte con tal o cual persona. Porque sí. Porque lo disfrutas y lo deseas. De pronto, ves a esa persona en algún evento, ya sea un bautizo, una reunión formal, un matrimonio o un funeral. Sacas cuentas y te estremeces al comprobar que, desde que la viste por última vez (que parece que fue ayer), han pasado años…
Ese viaje de pesca que hace rato quieres hacer, ese libro que te espera, esa reunión con viejos amigos…
¿De qué se trata ese “tiempo de la vida” a que se refería Bergson, tan diferente del tiempo cronológico? ¿En qué consiste vivir un momento? ¿Qué tan diferentes son las vivencias -esas joyas transparentes del devenir-, del operar en tiempos de reloj y calendario?
¿Estás en paz con eso?
¿Si?
¿Cuándo fue la última vez que te diste el tiempo, sin culpa alguna, para hacer lo que deseabas?
El video es de la vieja Dimensión Desconocida, y la música es de Pink Floyd.
El día miércoles 1 de abril, El Mercurio informó que, en diciembre del año pasado, 1994 egresados de la carrera de Pedagogía, de 39 instituciones de educación superior se sometieron a un examen que contemplaba una evaluación de comunicación escrita (un ensayo de dos páginas) y una prueba de conocimientos generales.
Pues bien, un 60% de los egresados respondió mal más de un 50 por ciento de las preguntas de conocimientos generales; y en el test de comunicación escrita el promedio de los egresados fue de 3,4 puntos, en una escala del 1 al 5, lo que fue considerado “aceptable”.
Agrega la nota que las áreas de peor desempeño fueron ortografía, vocabulario, uso de contraargumentos y evaluación global.
Esto no es todo: el Ministerio de Educación va a premiar a las 10 mejores propuestas de cambio curricular que presenten las universidades que imparten pedagogías con alrededor de 600 millones de pesos por institución.
En el blog de Ignacio Escolar encontré esta caricatura que, si bien hace mención a circunstancias muy propias de la coyuntura política española, le da en el clavo a cierto estado de ánimo general reflejado en lo que hoy está políticamente chic.
Disfrútenla.
A fines de diciembre, poco después de que miles de jóvenes rindieran la PSU, presenciamos una polémica acerca de cuál era el examen más adecuado para aplicar a quienes aspiran a ingresar a la educación superior. Si la actual PSU o la antigua PAA, la prueba de aptitud académica.
El actual examen –la PSU-, nació a partir de la preocupación por proveer un mejor acceso a la universidad a los estudiantes más pobres. En aras de una mayor equidad se privilegió un test que midiera los contenidos de los programas oficiales por sobre la vieja prueba que medía aptitudes, más que conocimientos. Se pensaba que al medir contenidos la brecha entre los estudiantes más pobres y aquellos con mayores recursos se acortaría. Se subsanaría la valla socioeconómica a partir de un parámetro abarcable por todos: los contenidos oficiales están ahí, a disposición de quien quiera aprenderlos. Y ya no se mediría en función de aptitudes, más asequibles para quienes contaban con una situación que les había provisto de destrezas desde la más tierna infancia, en desmedro de quienes, dada su precaria historia de vida, no habían tenido posibilidad de desarrollar tales aptitudes.